Con el uso continuo, el rozamiento constante y la exposición a factores ambientales, los rodamientos de maquinarias y vehículos sufren un desgaste inevitable que puede provocar ruidos molestos, vibraciones e incluso el gripado total del sistema.
Mantener una película protectora constante es el factor más crítico para prolongar su vida útil. Aunque muchos de ellos vienen sellados de fábrica para evitar fugas, hay que realizar un mantenimiento periódico para asegurar un buen estado.
Para solucionar este problema, el spray de PFTE (conocido popularmente como spray de teflón) es el lubricante industrial ideal. Este aerosol está diseñado específicamente para ofrecer una protección de larga duración contra la fricción extrema y el desgaste. Al estar formulado sin siliconas, no deja residuos pegajosos, lo que evita la acumulación de polvo y suciedad tanto en interiores como en exteriores. Su extraordinaria capilaridad, potenciada por una válvula de 360° que permite pulverizar en cualquier ángulo, le permite penetrar con total facilidad en las tolerancias mecánicas más estrechas de metales y plásticos rígidos, resistiendo altas presiones y temperaturas extremas sin perder sus propiedades hidrófugas avanzadas.
¿Cómo lubricar un rodamiento sellado?
El proceso para lubricar un rodamiento sellado de forma eficaz requiere una técnica precisa para garantizar que el producto alcance las pistas de rodadura internas sin dañar las protecciones de plástico o goma.
Paso 1: Limpieza y desengrasado
Antes de aplicar cualquier lubricante, limpia minuciosamente el exterior de la pieza con un spray limpiador desengrasante adecuado para eliminar restos de polvo, barro, grasa vieja o incrustaciones. Asegúrate de que la superficie quede totalmente limpia y seca, ya que introducir suciedad en el mecanismo aceleraría su desgaste.
Paso 2: Agita el producto
Toma la lata de spray de PTFE y agítala enérgicamente durante unos segundos antes de usar. Esto garantiza que las partículas de teflón se mezclen de forma homogénea con los solventes portadores y el gas propulsor, ofreciendo el máximo rendimiento de sus propiedades antifricción.
Paso 3: Aplica el spray de PFTE
Mantén el aerosol en posición vertical y pulveriza a una distancia aproximada de 20 cm respecto al rodamiento. Dirige el flujo directamente hacia la pequeña holgura o ranura que queda entre el anillo metálico exterior y el labio del sello protector de goma, permitiendo que la alta capilaridad del producto empiece a actuar.
Paso 4: Lubricación en movimiento
Para obtener el mejor resultado posible, aplica el aerosol mientras las partes móviles están en movimiento. El propio giro del rodamiento facilitará que la fuerza centrífuga arrastre el fluido hacia las pistas y las bolas interiores, distribuyendo el teflón de manera uniforme por todo el mecanismo.
Paso 5: Purgado de la válvula
Una vez finalizado el proceso, invierte el envase y presiona la boquilla boca abajo durante unos 3 segundos. Deja de pulsar cuando observes que solo sale gas propulsor transparente; esto limpiará los conductos internos y evitará que la válvula quede bloqueada por residuos para futuros usos.
¿Es necesario lubricar un rodamiento sellado?
Por norma general, los rodamientos sellados vienen lubricados de fábrica con una grasa de alta consistencia diseñada para durar toda su vida útil, por lo que en condiciones de trabajo normales no requieren ningún tipo de mantenimiento adicional.
Sin embargo, cuando estos componentes se someten a condiciones extremas de alta presión, temperaturas elevadas o fricción continua, la grasa interna original tiende a degradarse, licuarse o perder sus propiedades protectoras mucho antes de lo previsto.
Utilizar un producto especializado como el spray de PFTE permite prolongar la vida operativa de la pieza, ya que sus partículas micrométricas penetran en el interior para restaurar la película deslizante, repeliendo eficazmente el agua y la suciedad.
¿Qué rodamiento no debes lubricar?
Bajo ninguna circunstancia se deben lubricar de forma externa aquellos rodamientos que cuenten con sellos metálicos fijos y totalmente estancos (denominados blindados o tipo ZZ) si estos operan en entornos donde el fabricante ha especificado un funcionamiento estrictamente en seco o libre de aditivos fluidos. Aplicar un aceite o un aerosol sobre este tipo de blindajes rígidos es contraproducente, ya que el líquido no logrará penetrar las paredes metálicas soldadas y solo conseguirá crear una película exterior pegajosa que atrapará las partículas de polvo, arena y virutas de metal del ambiente. Esta acumulación de suciedad exterior terminará actuando como una pasta abrasiva que lijará el eje y desgastará los labios del rodamiento, acelerando de forma prematura su rotura en lugar de protegerlo.